Redes Sociales dentro de la empresa: ¿Quién no quiere tener la sensación de estar dirigiendo su carrera profesional?

(Artículo publicado en el número de abril de 2011 de la revista BIT del COIT.)

Las redes sociales no sólo han venido a conquistar Internet en los últimos tiempos, también se han introducido en la mente de nuestros empresarios y altos directivos generando un runrún permanente: ¿cómo aprovechar la potencialidad de las redes sociales como medio de comunicación directo, universal, flexible, informal… en mi compañía?, ¿merecen sus beneficios el coste o riesgos que puedan generar?.

En lo que respecta a los clientes se puede decir que no ha habido apenas discusión. Numerosas compañías han iniciado ya la conversación con sus clientes en los medios sociales donde se han encontrado, en general, construyendo una verdadera comunidad de fans caracterizados por su espíritu de crítica constructiva y proactividad. Los clientes han descubierto un canal de comunicación sincero y honesto con la empresa, que responde a sus dudas, y la empresa ha descubierto un potente vehículo de comunicación y fidelización: un verdadero tesoro para cualquier compañía.

En cambio, el uso de los medios sociales dentro de la empresa, con todo su potencial para acercar y alinear a los empleados, para motivarlos y formarlos, para mejorar la productividad… apenas se ha desarrollado. Los empleados más “internautas-sociales” se mueven en general en terreno de nadie mientras la decisión se pospone, a menudo, por la incertidumbre de a dónde nos llevará.

Por supuesto, no todo son luces en las redes sociales: es necesario formar a sus futuros usuarios (sin coartarles ni limitarles); pero una vez hecho esto, no pueden quedar sino grandes ventajas que deberían animar a todas las compañías a usarlo.

Para empezar, es bueno constatar cómo algunos medios sociales como Twitter, que comenzaron con una conversación más banal, están cambiando según maduran los “internautas-sociales “hacia una conversación más productiva tanto en el terreno personal (autorrealización) como en el profesional (productividad).

Muchos son los valiosos usos que se puede dar a una red social interna a una compañía (ya solucionada así la confidencialidad e intimidad), pero por destacar algunos, este medio de conversación puede facilitar el descubrimiento de colaboradores dentro de la compañía (profesionales que trabajan en temas adyacentes); permite encontrar conocimiento, ideas, inquietudes profesionales o personales y compartirlo con compañeros de otras áreas, o de otros centros (aquel conocimiento tácito del que hablaba la Gestión del Conocimiento de los 90); genera de manera espontánea redes de conocimiento, se convierte inmediatamente en un gran “conseguidor”, figura que dentro de la empresa no tiene precio como catalizador (productividad)…

Pero sobre todo, los medios sociales dentro o fuera de la empresa son una potente herramienta de crecimiento personal y profesional, de auto-motivación, un medio donde aportar y ser reconocido por ello, donde compartir y argumentar para convertirse en experto (“mastery”) teniendo una cierta sensación de autonomía y de estar dirigiendo uno mismo su carrera profesional.

Sin duda, disponer de un medio social de uso interno en la empresa será en un futuro cercano un rasgo distintivo de las empresas más productivas y especialmente de los mejores lugares para trabajar (“Best place to work”).

El futuro de las publicaciones electrónicas

El futuro de las publicaciones electrónicas es el nuevo informe de tendencias en el marco del trabajo que realizo en el Informe sobre “La Sociedad de la Información en España” con Fundación Telefónica y que he tenido el gusto de presentar en la Feria del Libro en Cuenca el pasado 5 de mayo de 2011.

El ámbito de las publicaciones electrónicas y todo el ecosistema que las rodea constituye el último eslabón en el proceso de digitalización de la experiencia de consumo de contenidos. El vídeo, la música y la fotografía ya han recorrido este camino con anterioridad y son ahora los libros, las revistas y los diarios los que están adentrándose en este proceso de transformación que conducirá a nuevos e interesantes escenarios. Más allá de disfrutar de la lectura de un libro electrónico en un e-Reader, en un futuro muy próximo se podrá experimentar una nueva manera de leer un periódico al mismo tiempo que se ve un vídeo o de visualizar gráficos en movimiento al leer un artículo en una revista mientras se consulta la información a través de una interfaz multitáctil en un dispositivo dedicado.

Los nuevos formatos interactivos nos permitirán hacer de la experiencia de la lectura algo diferente a lo que es hoy en día. En la actualidad se están explorando no sólo nuevas formas de visualización y navegación sino de lectura y compartición de contenidos que permiten entre otras cosas, hacer comentarios y anotaciones colectivas, llevar a cabo lectura sincronizada desde diferentes dispositivos o experimentar nuevas formas de consultar información.  No obstante, aún existen muchas dudas sobre los formatos definitivos que triunfarán; en este sentido hay que citar al EPUB como uno de los más populares en la actualidad en relación a los e-book, terreno, junto con el de los diarios, en el que más se ha avanzado. Sin embargo, en el ámbito de las revistas existe todavía un universo por explorar. Los usuarios, por su parte, demandan portabilidad en los formatos de manera que ello les asegure disponer de manera universal de sus contenidos en cualquier lugar,  en cualquier momento y desde cualquier dispositivo.

Por otro lado, están apareciendo nuevas categorías de dispositivos más allá de los e-Readers o libros electrónicos. Se trata no sólo de los Tablets cuyo precursor es el iPad de Apple, sino de múltiples dispositivos multimedia que configuran una nueva generación de terminales que vienen a transformar la experiencia de la lectura y además permiten el acceso al contenido desde la red. Sin duda, para que toda esta nueva generación de dispositivos vea la luz es esencial la tecnología subyacente: la tinta electrónica, las tecnologías que facilitan la interacción (sobretodo el interfaz táctil), las baterías, así como los servicios inalámbricos de comunicación asociados a los dispositivos que facilitan esta nueva experiencia de lectura y que son los verdaderos habilitadores de esta nueva forma de consumo.

El ecosistema de las publicaciones electrónicas reunirá en definitiva a agentes actuales del mundo editorial y digital que configurarán diversos modelos de negocio aún no definidos. Los agentes actuales desempeñarán nuevos roles y se crearán modelos que hasta ahora no habían sido posibles, pero que ahora gracias a la tecnología sí lo son. Además, los modelos de cobro evolucionarán siendo por ejemplo frecuentes los modelos Freemiun financiados por publicidad, las versiones Premium, el pago por contenidos fragmentados, las tarifas planas, etc. y también la posibilidad de realizar impresión bajo demanda gracias a las máquinas de impresión personalizadas.

Sin duda las nuevas tecnologías inauguran una nueva forma de leer que ya ha dado en denominarse “lectura digital”.

Realidad Aumentada: una nueva lente para ver el mundo

Este año el tradicional Informe sobre “La Sociedad de la Información en España” que elaboramos en Fundación Telefónica (en el que tengo el gusto de trabajar) incluye un análisis de las principales tendencias en el ámbito de las aplicación de las tecnologías de la información y las comunicaciones.

La primera que presentamos es esta: Realidad Aumentada (presentación en directo aquí).

Bajo el paraguas de realidad aumentada (en inglés Augmented Reality o AR) se agrupan aquellas tecnologías que permiten la superposición, en tiempo real, de imágenes, marcadores o información generados virtualmente, sobre imágenes del mundo real. Se crea de esta manera un entorno en el que la información y los objetos virtuales se fusionan con los objetos reales, ofreciendo una experiencia tal para el usuario, que puede llegar a pensar que forma parte de su realidad cotidiana, olvidando incluso la tecnología que le da soporte. La realidad aumentada es pues una tecnología que ayuda a enriquecer nuestra percepción de la realidad con una nueva lente gracias a la cual la información del mundo real se complementa con la del digital.

Si bien hace ya algunas décadas que existe la capacidad de entregar experiencias de realidad aumentada, no ha sido hasta hace poco que estas experiencias se han vuelto fáciles de usar y sobre todo portátiles. Los adelantos en dispositivos móviles, fundamentalmente en los smartphone, pero también en diferentes tecnologías que combinan el mundo real con la información virtual, han dado lugar a que hoy en día podamos disfrutar de estas aplicaciones y que la realidad aumentada esté ya posicionada para entrar en el sector de consumo de forma generalizada.

Otro elemento esencial en este mix que compone la realidad aumentada es la disponibilidad de conectividad permanente ya que precisamente la potencialidad de gran parte de estos servicios es poder acceder a la información digital complementaria a la del mundo físico actualizada en tiempo real y eso sólo es posible gracias a las infraestructuras de telecomunicación.

En la actualidad, gran parte de las iniciativas de realidad aumentada, se han centrado en el ámbito del ocio y el marketing, pero es previsible que se extiendan a otras áreas a medida que la tecnología madure y se simplifique todavía más. Sectores como los del turismo, la educación y la salud también comienzan a tener un grupo considerable de aplicaciones, a los que hay que añadir los que tradicionalmente han venido utilizando más estas tecnologías (incluso en su acepción más amplia de realidad aumentada inmersiva) como son el militar, la manufactura y mantenimiento automovilístico y aeronáutico así como el entrenamiento de habilidades y destrezas.

En realidad, el campo de aplicación de la realidad aumentada es tan amplio que será la imaginación la que ponga los límites en su desarrollo, ya que disponer de nuevas dimensiones para completar la información del mundo puede ser muy útil en múltiples facetas de la vida.

Claves de la Sociedad de la Información en España en 2010

Este es el resultado de una de las tareas más importantes que desarrollo en mi trabajo: la elaboración del Informe de la Sociedad de la Información en España en 2010 que publica anualmente Fundación Telefónica.

En esta ocasión, en su edición undécima hemos renovado la publicación, reduciéndola en tamaño y sintetizando  los principales indicadores, datos y cambios que permiten realizar una descripción de la situación actual del sector. Además hemos querido representar gran cantidad de información apoyándonos en el uso de numerosas infografías.

Es mucha la información del informe, pero sus principales ideas se sintetizarían así:

El año 2010 ha seguido siendo un año de crisis, pero el sector TIC ha apostado por la innovación como medio salir de ella. De hecho, a pesar del descenso en facturación, por primera vez en España, la inversión en innovación de las empresas del sector TIC ha aumentado un 5% y en I+D un 3% y ello es más relevante si se tiene en cuenta además que tanto el gasto interno en I+D en España, como el gasto empresarial en I+D descendieron en el mismo periodo un 2,4% y un 8,8% respectivamente. Y esta innovación se ha plasmado fundamentalmente en productos y servicios que son los que ayudan al resto de la sociedad a aprovechar todas las externalidades que las nuevas tecnologías favorecen.

Entre estas novedades que están llegando destaca la Internet de las Cosas. Durante el año 2010 ha crecido el universo de dispositivos y elementos que se conectan a la red. Precisamente la comunicación M2M (máquina a máquina) es lo que permite que esta nueva realidad esté despegando. En la actualidad, un 15% del crecimiento de líneas móviles se debe a este concepto.

El cloud, otro de estos nuevos servicios, si bien hace tiempo que ya es una realidad, se ha afianzado  en 2010. En la actualidad el 10,2% del gasto en servicios externos TI de las empresas a nivel mundial se dedican ya al cloud computing. Y las razones de las empresas para usarlo son la flexibilidad y el ahorro de costes.

En el año 2010 ha comenzado también el movimiento Open Data, liderado principalmente desde las Administraciones Públicas, poniendo a disposición de la sociedad datos de interés común para que otros puedan construir sobre ellos una nueva idea que resulte en nuevos datos, conocimientos o nuevos servicios.

Otro cambio que ya veníamos adelantando pero que este año es ya una realidad es la predominancia del vídeo sobre el resto del tráfico en Internet, tanto en la fija como en la móvil. Esto hace que las redes actuales tengan que ser dotadas de nuevas capacidades siendo necesario avanzar en la construcción de las redes de nueva generación así como definir un nuevo modelo para la Internet del Futuro en ámbitos no sólo relativos a las infraestructuras, sino en lo que respecta a los modelos de negocio, el uso de la red en múltiples sectores y ámbitos, a la propiedad intelectual, la privacidad, etc. La evolución que ha seguido el uso de la red ha tensionado mucho los agentes y los modelos bajo los que éstos trabajan actualmente, por lo que nos encontramos ante el inicio de una nueva etapa de Internet en la que será preciso redefinir no sólo la relación entre los agentes del sector sino entre los propios usuarios y los agentes de manera que se asegure que el modelo sea sostenible para todos.

Y como habilitador de todas estas transformaciones la banda ancha sigue creciendo y se hace cada vez más ubicua. En un año como el 2010 hay que destacar especialmente que la banda ancha fija ha seguido creciendo en España con una cifra nada despreciable de un 8,3%. Además, la realidad móvil es cada vez más presente, de hecho, la banda ancha móvil alcanza una facturación en España igual a la mitad de la facturación de la banda ancha fija. Y en el mundo, la tasa de penetración de la banda ancha móvil supera ya a la de la banda ancha fija.

Otra revolución que sigue en marcha es la de los dispositivos, que cada vez son más inteligentes, portables y conectados a la red. En 2010 ha aparecido además una nueva categoría de dispositivos orientados al entretenimiento multimedia, los tablets, y el precio de un dispositivo que ya llevaba varios años en el mercado como es el e-reader ha descendido de los 150€ lo que supone la reducción de una de las principales barreras para su uso: el precio. El ámbito de la lectura, es decir, el de los libros, las revistas y los periódicos, es uno de los campos que quedaban por digitalizar, camino que ya habían recorrido anteriormente el mundo de la música, la fotografía o el vídeo. Este movimiento está propiciando una revolución en el mundo de las publicaciones y todo el ecosistema que las rodea y sin duda hará avanzar la digitalización.

En definitiva, la foto de la Sociedad de la Información de este año nos muestra una realidad en expansión, donde además los segmentos de población más madura se están contagiando de las ventajas del uso de las tecnologías. Según el estudio propio que se ha realizado en el informe es precisamente el segmento de población entre 45-65 años el segmento que toma el relevo del crecimiento de la digitalización y la realización de actividades usando Internet con tasas de crecimiento superiores a la media en los últimos dos años.

Más información en el portal de Fundación Telefónica.

Lo que la crisis nos enseña: el nuevo reto de las TIC frente al cambio climático

Un artículo que me han publicado en la revista  BIT nº 182 sobre “Lo que la crisis nos enseña: el nuevo reto de las TIC frente al cambio climático”.

El comienzo de siglo ha sido fructífero y esperanzador en el posicionamiento de las TIC frente al Cambio Climático tal y como ilustraba el artículo de José Manuel Huidobro en el bit de Abril-Mayo de 2008 “Green IT está de moda”. El avance en la buena dirección ha sido muy importante, sin embargo, la alianza Green y TIC (las comunicaciones también tienen mucho que ver en esto) parece que tarda en materializarse y en los últimos años, con la llegada de la crisis, parece que el problema se ha acentuado aún más. Quizás ha llegado el momento de bajar los pies al suelo y plantearse un reto más ambicioso.

La lucha contra el cambio climático esconde una gran complejidad

En los últimos años las TIC se han consolidado como una herramienta fundamental en la lucha contra el Cambio Climático, no sólo facilitando tecnologías que reducen la huella de carbono de terceros sectores, sino también permitiendo el seguimiento, la adaptación y la mitigación de sus efectos.

La importancia de nuestro sector es tal en este ámbito, que sin abandonar los esfuerzos por reducir nuestra propia huella de carbono, se nos va a permitir aumentarla por el gran efecto positivo que esperamos generar en las emisiones de gases con efecto invernadero de otros sectores. La expectativa es alta, y sin embargo, parece que la adopción de las tecnologías TIC limpias, no está siendo tan rápida como se podía esperar inicialmente.

Lo cierto es que el problema es complejo y esconde retos difíciles de conciliar a todos los niveles.

  • Para el consumidor, el reto medioambiental está claro en su mente y en un alto porcentaje (53%) prefiere productos y servicios sostenibles. Sin embargo, no está dispuesto, salvo en un porcentaje discreto (12%) a pagar más por ellos.
  • Para la empresa privada, las políticas medioambientales suponen una cierta oportunidad de diferenciación y por tanto, de negocio, pero sobretodo, los esfuerzos realizados por estas compañías están enmarcados en sus estrategias de responsabilidad corporativa para presentarse a sus clientes como compañías más humanas y cercanas a las preocupaciones del consumidor.

La obligatoriedad de cumplir con una normativa medioambiental, cada vez más exigente en España, ocupa la segunda posición.

Mientras que la presión de los clientes y el ahorro de costes, los a priori grandes motivadores de compra, ocupan sólo las últimas posiciones.

  • Para los países el problema es igual de complejo, pues ciertos sectores de la población lo demandan, pero el reto, además de ambiental es geoestratégico (de independencia energética si no pueden usar su propio carbón), de competitividad (las energías menos limpias son, en general, más baratas), de financiación…

Seguramente esta complejidad puede explicar porqué el debate medioambiental, sin abandonarse, parece haber descendido un peldaño en la agenda internacional.

Lo que nos enseña la crisis

La crisis, tal vez, ha inclinado la balanza hacia el ahorro en los últimos años, condicionando la decisión de compra desde el ámbito doméstico hasta el profesional o el de los propios gobiernos.

Si observamos las barreras a las que se enfrentan las grandes empresas europeas a la hora de comprar tecnologías limpias  se observa como el primer lugar lo ocupan el coste de inversión que suponen, y también, la necesidad de priorizar la compra de tecnologías que aseguren el funcionamiento de la compañía a medio plazo frente a las tecnologías limpias por sí mismas. Esto, probablemente, ocurra igualmente en el ámbito doméstico.

En muchos casos, el ahorro de costes que ofrecen las tecnologías limpias, no es suficiente como para hacer rentables por sí mismas este tipo de inversión, sumando además, que los clientes, en general, no van a admitir un sobreprecio por ello. La alta inversión que supone el despliegue de activos limpios es probablemente la principal barrera a la que nos enfrentamos, más aún en tiempos de crisis.

Así, si las TIC quieren tener un papel preponderante en lo que el secretario general de la ONU definió en una de sus visitas a la ITU como “el reto moral de nuestra generación” todo nuestro sector tendrá que realizar el último y mayor de los esfuerzos: reducir los costes de las tecnologías limpias para que su implantación sea claramente rentable para nuestros clientes.

Un ejemplo ilustrador

Quizás el mejor ejemplo sea el más sencillo: la bombilla. La bombilla de bajo consumo es más eficiente energéticamente que la bombilla convencional o la halógena, esto es, para iluminar lo mismo que una bombilla convencional de 60W, es suficiente con usar una bombilla de bajo consumo de tan solo 10W, con el consiguiente ahorro en la factura de electricidad, y lo que es más importante, con la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la generación de la electricidad que no hemos consumido (nuestro objetivo final).

Sin embargo, los consumidores no cambian sus bombillas, porque tardan en encenderse, la luz no es tan agradable, y porque si comparamos el ahorro obtenido en la factura de la luz a lo largo de su vida útil con el importante sobreprecio al comprar la bombilla, puede que medioambientalmente si, pero económicamente, el consumidor no gana (el sobreprecio al comprar la bombilla de bajo consumo puede ser superior al ahorro en dinero durante su vida útil, antes de dejar de funcionar y tener que reemplazarla). Si a esto le añadimos que las bombillas de bajo consumo contienen sustancias dañinas para el medioambiente, el coste del reciclado estropea más aún el plan de negocio de esta tecnología. Necesitamos de un salto tecnológico que rompa el empate.

Las TIC limpias se enfrentan a este problema cada día

Esto no ocurre con todas nuestras tecnologías. Las redes móviles, por su estructura, disfrutan de una situación ideal en lo que se refiere a la eficiencia energética y el respeto al medioambiente: los nuevos equipos de red y los terminales de acceso son sucesivamente más y más potentes (un nuevo equipo de red puede aumentar su capacidad por diez en cada generación) a la vez que son energéticamente mucho más eficientes. Simplemente el proceso habitual de renovación de la red y de los terminales móviles conduce sin tener que hacer nada especial a estructuras cada vez más eficientes energéticamente: en cada renovación de un equipo de red se reduce el número de equipos y a la vez el consumo energético unitario que demandan disminuye.

Otros ámbitos de actuación de las TIC lo tienen más difícil, como en el caso de la domótica (automatización de los hogares), donde la inversión requerida depende del estado del tendido eléctrico interior, la inmótica (automatización de oficinas o edificios comerciales y públicos) donde el equipamiento y su precio es más profesional, las ciudades inteligentes, las soluciones de virtualización o de comunicación a distancia… A menudo, la inversión inicial requerida comparada con los ahorros obtenidos desaniman la adopción de este tipo de soluciones.

Un ejemplo ilusionante

Pero después de todo, no estamos tratando con un imposible. Si volvemos al ejemplo de la bombilla, el sector ha sido capaz de romper el equilibrio con la nueva tecnología de bombillas LED. Estas bombillas consumen aún menos energía que las de bajo consumo, no contienen sustancias peligrosas y su vida útil es mucho mayor (los fabricantes prometen 25 años), mejorando el plan de negocio del consumidor. Su precio aún es alto (la innovación también hay que remunerarla) pero los fabricantes estiman que en dos años, cuando su uso se generalice y se alcancen volúmenes de venta mayores, este bajará a niveles más asequibles para todos.

De momento la bombilla LED está desplazando a sus competidoras en aplicaciones industriales y públicas donde una inversión a 25 años es más sencilla de entender, pero es de esperar que en un futuro cercano lo haga en casi todos los ámbitos.

Por último, atendiendo al ejemplo que hemos usado se podría entender que el esfuerzo debe ser especialmente de los fabricantes de equipos y componentes, por ser la pieza básica sobre la que se construye cualquier solución TIC, pero no es cierto. Este reto pertenece a todo el sector: fabricantes de equipos y componentes, integradores, operadoras de telecomunicación (sin olvidar la colaboración con el sector energético)… Lo que cuenta para el cliente es el precio de la solución final (inversión, mantenimiento y reciclado) que sustituye a la tecnología “menos limpia”, después de sumar la aportación de cada uno.

Conclusiones

Sabemos que nuestro sector, en conjunción con el sector energético, tiene mucho que aportar a la lucha, seguimiento y mitigación del Cambio Climático, tal y como hemos explicado.

La crisis ha venido a endurecer las condiciones en las que debemos desplegar las tecnologías limpias, regalándonos una buena dosis de realismo. Sin embargo, la importancia de comprar tecnologías verdes en el sector empresarial privado se ha mantenido o ha aumentado, a pesar de la crisis.

Lo que nos falta ahora es dar el último salto con imaginación (innovación), voluntad (esfuerzo económico rentable) y también con algo de realismo práctico demostrando que nuestras soluciones no son sólo más eficientes sino también las más rentables para nuestros clientes.

El futuro a través de la tecnología: una visión de operadora

He tenido el gusto de elaborar esta visión del futuro en el marco del trabajo que realizo en mi empresa. Sin duda, construirlo será apasionante.

Visionamos un futuro en el que los servicios basados en la comunicación configurarán un mundo digital repleto de posibilidades y mejoras en la vida diaria y en las capacidades de las personas, servicios que darán soporte a los retos clave de la sociedad actual contribuyendo además a crear un mundo más sostenible.

El habilitador de todo este mundo digital será la Internet del Futuro. Una Internet que de aquí a 10 años hará que tanto las personas, como la sociedad y la economía en general estén mucho más conectadas, hecho que impactará y transformará todos los ámbitos:

Las personas estarán más cerca que nunca las unas de las otras, acortándose aún más, dimensiones como la distancia y el tiempo gracias a la Internet de las personas. Se dará paso a una sociedad hiperconectada, donde la posibilidad de comunicarse con los otros no solo será permanente y omnipresente sino que podrá realizarse por múltiples medios y a través de diversos dispositivos. Los servicios de comunicación darán soporte no solo a la comunicación uno a uno, sino a la de uno a muchos o a la de muchos a muchos, combinando la voz, el texto, las imágenes, el vídeo, la telepresencia, los vídeos en 3D o incluso los hologramas y permitiendo complementar entre sí dichos modelos de comunicación.

Las cosas se comunicarán entre sí y las personas podrán comunicarse con ellas. Y estas cosas no tendrán que ser necesariamente digitales, la evolución de la Internet del futuro es que precisamente el mundo físico tendrá su traducción digital y ello le permitirá estar interconectado permanentemente. Es lo que ha dado en denominarse como la Internet de las cosas.

La información, los contenidos, los productos y los servicios estarán más fácilmente disponibles y gracias a la red éstos estarán más próximos a las personas configurando así un mundo más accesible. El soporte será una Internet de la Inteligencia que nos dotará de mejores capacidades y que pondrá al servicio de las personas toda la potencialidad de la Internet del Futuro.

Por otro lado, la combinación del uso extendido de las tecnologías de la información y los servicios de comunicación en los diferentes sectores productivos y servicios públicos configurará una Internet de los Servicios que no sólo mejorará los servicios en sí sino que ayudará a transformar los propios sectores haciéndolos más productivos y sostenibles.

Todo ello será la Internet del Futuro, una Internet evolucionada, basada en una red ubicua, de gran capacidad, que nos proporcionará servicios de comunicación de manera transparente y que estará centrada en el usuario. Unas infraestructuras de red que proporcionarán servicios masivos bajo los criterios de seguridad y privacidad y que tendrán presente el contexto y la personalización en cada uno de los casos. La red será el habilitador de la Internet del Futuro, tendiendo el puente necesario para conectar la línea divisoria que separa lo digital y lo no digital.

Toda la información en la sección de “Futuro” de la web de Telefónica I+D.

¿Hay vida más allá de los nativos digitales? ¿De verdad es un grupo tan impermeable?

The future is here. It´s just not evenly distributed yet.

William Gibson

¿Incluye el concepto de nativo digital la suposición de que dominan una gran variedad de herramientas y tecnologías, mientras que los inmigrantes digitales nunca podrán ponerse al día con ellas? . ¿O es más bien que los jóvenes están utilizando las nuevas tecnologías para aquello que les motiva, como puede ser estar en contacto con sus redes de amigos? Sin duda la mejora de las interfaces y la experiencia de usuario irá borrando estas diferencias con respecto a otros grupos de edad.

¿Supone el concepto de nativo digital que los cerebros de los jóvenes trabajan de forma diferente debido a las largas horas que se han pasado en un ámbito digital? ¿O más bien esto es un proceso de maduración natural en el ser humano y por lo tanto accesible a todos?

¿Son los jóvenes actuales, por ser nativos digitales, altamente individualistas?. ¿O es esto reflejo de la propia idiosincrasia de ser joven, independientemente de los tiempos?. Es sabido que los adolescentes están más interesados en ser parte de una comunidad, en mantenerse en contacto con los amigos, en desarrollar su personalidad y romper vínculos con los padres. Y no es de extrañar que usen la tecnología para ello.

¿Están los nativos digitales constantemente comunicados?. ¿O es que los jóvenes sienten la necesidad de comunicarse más frecuentemente que los adultos?

¿Actúan los nativos digitales con unas normas sociales diferentes? ¿O es una característica de los jóvenes que se ve simplemente potenciada porque el uso de la tecnología así se lo permite.?

¿Son menos sensibles los nativos digitales a proteger su intimidad y su vida privada? ¿O es que los jóvenes en general muestran una actitud más abierta en este sentido?.

Lo cierto es que la etiqueta “nativos digitales” no denota automáticamente un nivel alto de alfabetización técnica. A pesar de crecer en un mundo tecnológico la profundidad que tienen en torno a la tecnología varía, como en todos los grupos de edad. Si bien es cierto que los jóvenes que han crecido en un mundo digital están acostumbrados a usar la tecnología más que sus padres, pero para cubrir sus necesidades como adolescentes: estar en contacto con sus amigos, encajar en la sociedad, comprometerse o “contactar” con el sexo opuesto por primera vez.

En resumen el mejor aprovechamiento de una tecnología no depende tanto de la edad, aunque claramente los jóvenes/de jóvenes hayamos tenido siempre más tiempo para asimilar y aprovechar mejor las tecnologías, sino del deseo (actitud) y de la capacidad (aptitud) para aprovechar cada innovación, y todo esto no depende tanto del año en el que nacimos… La edad simplemente te da más tiempo y predisposición al aprendizaje.

En todas las franjas de edad hay personas que se adelantan a las tendencias, que aprovechan la tecnología para hacer lo que “les mueve” en la vida.

El artículo completo en ENTER-IE.